El estándar del palo de la escoba

El estándar del palo de la escoba

, 24 de octubre de 2015

Estaba ojeando una noticia en el diario 20 minutos sobre una modelo-maniquí británica a la que una agencia de modelos le exigía perder más peso para poder trabajar en la industria de la Moda.

Charli Howard, mide 1, 72 y lleva habitualmente una talla 34 (y digo habitualmente porque todos sabemos cómo baila el tamaño estándar de ciertas tallas, aunque ese es otro tema). La cuestión es que la agencia de modelos Wihelmina London le exigía que perdiera peso porque (aquí agarraos chicas y sentir el terror del esperpento…) su talla era demasiado grande. ¿Hemos perdido el juicio?, ¿las agencias de intermediación distorsionan más la realidad que una adolescente insegura?, ¿Es esto el mundo al revés?. No, no lo es. Digamos que estas agencias acompañan las distorsiones sociales en cuestión de imagen, donde se imponen cánones de belleza y tipos corporales cada vez más artificiales y artificiosos. El mercado se crea a partir de las obsesiones de perfección apolínea de los consumidores y las consumidoras.

La reacción de Charli ante estas excéntricas e inhumanas exigencias fue primero de estupefacción y que derivó rápidamente en un sentimiento de enfado y de vergüenza que manifestó clara y vehemente en su cuenta de Facebook. La compresión y el apoyo de la postura y actitud de la modelo en las redes sociales ha sido total y de gran alcance lógicamente. ¿Lógicamente?. Para los «señores de la Moda, no parece tan claro, si realmente les importa.

Vereis, hay varias razones que ayudan a entender esta exigencia de tipos corporales tan extremos que fomentan esta deriva enfermiza en mi adorada industria de la Moda. La primera es evidente, el grupo de personas que más compran, con visitas continuas y regulares a las tiendas son las chicas con los tipos más estilizados, los cuales son evidentemente más versátiles y flexibles para muchos tipos de indumentarias, Son auténticos maniquíes donde los diseñadores pueden dar rienda suelta a sus capacidades creativas sin demasiado esfuerzo y con todas las posibilidades abiertas, pensad en Taylor Swift por ejemplo y visualizareis el tipo corporal femenino al que me refiero.

La segunda cuestión está, desde mi punto de vista, en la actitud caprichosa de ciertos diseñadores y creadores de las más importantes firmas del sector. No es cuestión de particularizar porque el problema está ya interiorizado como el canon o el estándar habitual de trabajo. Ese canon que  Charli debe representar en lo que atañe a las modelos para entrar en este sórdido pero lucrativo mundillo, se debe desde mi punto de vista al celo que tienen los diseñadores por el control de todo el proceso de creación y sobre todo de la presentación de las prendas de su colección. No quieren que ningún volumen o forma de las modelos pueda perjudicar la mejor visión de las prendas en la pasarela. Quieren literalmente palos de escoba que no distorsionen las prendas.

¿Sórdido?. Es una actitud caprichosa que no se preocupa en absoluto e incluso mantiene una actitud desdeñosa con el factor humano que obviamente representan las modelos. No se preocupan del bienestar de éstas y de sus condiciones, sólo exclusivamente de sus creaciones; la presión a la que están sometidos es máxima. Así que la solución debe partir de una reflexión de la industria en general que debe velar por unas condiciones óptimas de todas las partes que formar parte de la Moda y no solo obtener el máximo beneficio económico de los show rooms y las pasarelas.

Debemos entender que la industria y las obsesiones de la competitiva sociedad que hemos creado, tan artificial, se retroalimentan en la búsqueda de esa perfección de la imagen, en esa necesidad de ser el mejor tipo humano posible. Queremos representar y ser el ejemplo perfecto de esa belleza idealizada que triunfa allí por donde pasa y se relaciona, que es admirada por todo el mundo. Todo esto crea un mercado con mucha y feroz competencia que satisface a ambas partes.

Los otro tipos de mujer y hombre (aunque estos en una dimensión diferente en la percepción de la perfección corporal), que están siendo ignorados por el sector, deberían entender, que sus necesidades e inquietudes estilísticas y estéticas también pueden crear mercados muy lucrativos y rentables que estén en disposición de crear una oferta también muy variada de prendas que puedan satisfacer sus necesidades y sueños en cuestión de imagen. Es cuestión de aceptarse, quererse y exigir con un aumento de la frecuencia de compras y el interés por la imagen propia al mismo nivel de atención que a los compradores habituales.

Partiendo de que la compra de accesorios de belleza y prendas para complementar y adornar las piezas y conjuntos son un buen comienzo ya que tienen unas mayores posibilidades de adaptación a cualquier forma corporal. Su intención es simplemente matizar y redondear un look.

De esta forma no tardarán las firmas de Moda en ampliar su oferta a productos más específicos y con mayores posibilidades de personalización para diferentes tipos corporales de mujer (y en su caso hombres) y crear departamentos o divisiones, para atender a esta nueva demanda. Pueden  aparecer marcas de nuevo cuño que querrán atender exclusivamente estas nuevas necesidades hasta ahora desatendidas. Así, más amplias capas de población podrán hacer su «shopping day»realmente disfrutándolo, independientemente de si sus formas se reducen o están cerca del canon estandarizado superestilizado.

Espero generar un debate y que podais aportar ideas, teorías o experiencias personales que lo enriquezcan y que aparezcan otras perspectivas de afrontar el problema, que nos ayuden a todos a ver claramente los pormenores del problema y que la Moda se conciencie para hacer más dichoso el día a día a la hora de ir de compras para mucha más gente.

3 Comentariospor ahora:

  1. BeaVio Seco BeaVio Seco dice:

    Totalmente de acuerdo; maravilloso artículo Nacho . Esta semana parece que nos hemos puesto de acuerdo en tirar abajo ciertos estándares :D…allá me voy a divulgarloooooo!!!

  2. Nacho Fraga dice:

    Me gusta la Moda y por eso lo hago. A los que nos gusta este mundillo nos tratan de frívolos Bea, así se ve que nos somos ajenos a los excesos que hay 🙂

  3. […] de consumo. Nuestro redactor masculino de tendencias y moda habla sobre el cuerpo y la mujer en este enlace. Y nuestra redactora fémina hace lo propio con el cuerpo masculino en esta entrada. Y todo sin […]

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