MTV EMA Show 2015, una mirada a las tendencias

MTV EMA Show 2015, una mirada a las tendencias

, 8 de noviembre de 2015

Hace nada se entregaron los conocidísimos premios de música de la MTV, los European Music Awards o EMA, celebrados en Milán, Italia. MTV, un canal de música muy influyente y no sólo en cuestión de música. Las tendencias se dejan seducir por los cantos de sirena, que allí se aparecen a un público entregado. Un mundo artificial, tremendamente emotivo, positivo y optimista, pero sobre todo, muy adictivo y atrayente. Un espectáculo de luz y color con muchos artistas conocidos, famosetes etc…. Los más seguidos y amados. Admirados por una legión de fans, atentos a las novedades en su propuesta musical, ¡sí!, pero sobre todo en su imagen; en sus estilísmos.

Fue presentado por el joven cantautor británico más pelirrojo del panorama actual; Ed Sheeran y la polifacética y enérgica modelo y DJ australiana, la bella Ruby Rose. Una pareja un tanto extraña, pero funcionaba en su contraste de personalidades (al menos artísticamente).

El mundo de la música siempre ha sido un poco…. Un poco más arriesgado en cuestión de estilismos. La «Haute Couture» queda reservada para la alfombra roja; Los Valentinos y Dior más sofisticados son para galas como los Oscars. La gala de  los MTV music awards es, para muchos famosos, como una fiesta de disfraces. Más desenfadada, más local y lúdica, donde la diversión y las ganas de fiesta son más evidentes. En un formato donde los telespectadores y los internautas son los jueces imparciales votando a sus artistas favoritos en las diferentes categorías de premios, el espectáculo y la sorpresa son irrenunciables.

Alimentar el fenómeno fan con carnaza «just in time» es casi una obligación en este tipo de eventos de masas a nivel global. Lo de  carnaza es totalmente literal, sin trampa ni cartón. Mantenerse activo durante la gala y motivando a tus seguidores y acérrimos es la mejor solución. Ser histriónico suele funcionar y no evitar la polémica, posicionarse entorno a las más divas, formar parte de su «crew» o estar frontal y combativamente en contra; dar que hablar, polémica, polémica y más polémica. Sea real, fundada o infundada, sentida o creada. Que los fans no pierdan la atención y tomen partido votando, que sean viscerales y que apoyen esa rivalidad ¿profesional?. 18 categorías de premios son para estar frenético y no parar. ¡Qué estrés! un centenar de nominados y necesitados de reconocimiento de masas. Los nominados son todos bien conocidos por los lectores de tendencias. Las «celebs» habituales, dando lo mejor de sí, para llevar el ascua a su sardina.

Los nominados y ganadores están entre los habituales de la industria, en el lado masculino desde Kanye West o Jason Derulo, pasando por el inefable Justin Bieber y las estrellas más British como One Direction o el cantautor Ed Sheeran pasando por los eternos Coldplay. En chicas pues desde la diva consagrada Rihanna, pasando por la It Girl de América, la maniquí Taylor Swift, la irreverente y fresca Miley Cyrus, Rita Ora o la alternativa Lana del Rey (¿alternativa?). Todas la celebrities disfrutaron de sus momentos de protagonismo, que parecía repartido democráticamente. Entre ellos aparecían nuevos valores promocionados en sus adecuadas dosis. Orquestado todo de una forma muy equilibrada sospechosamente, aunque como la votación era popular, creo que fue una cuestión de aclamación por saturación. La renovación del establishment se va haciendo muy poco a poco, más allá de los Avicii, Skrillex, Diplo o Kendrick Lamar además de los mencionados anteriormente.

En cuanto a la imagen y estilismos pues había mucho, mucho de fantasía y libertad creativa. Al fin y al cabo este tipo de prendas no están pensadas para lucir en la calle, ni para una fabricación en serie buscando el beneficio. Es simplemente ser llamativos. Unas veces por sofisticación y elegancia supersexy, casi siempre con un toque audaz y rebelde hasta la irreverencia más rompedora. Sólo los nuevos valores de la música; los recién llegados, iban un poco más comedidos, más fieles a la imagen que quieren expresar en todo momento y no en espectáculos teatrales y toque cabaret burlesque como estos eventos. Cuyo target o consumidor objetivo es la gente más joven, desde adolescentes hasta nuevos adultos. Donde la audacia y la frescura se premia.

Así, nos dejamos llevar por esa extravagancia habitual con muchas transparencias y mucha carne a la vista. Con conjuntos muy retro futuristas, o con la exhuberancia y colorido típica de los Ochenta con mucha Bomber jacket, todo regado con destellos de dorados en complementos sobre todo. Mucho, mucho acabado metalizado con Nicki Minaj como máxima exponente,y por supuesto Glitter. Con el estilísmo introducido últimamente por Moschino dominando la tendencia.También los optimistas Ochenta dejaron caer su potente colección de mallas y calentadores tan de moda en esa maravillosa década prodigiosa de cuidar la figura a través del fitness y sobre todo la danza. Si no eran disfraces poco le faltaba. Por supuesto la parte más europea y British era más comedida y elegante proliferando los estilos Princesa y Lady. Todo esto en cuanto a las chicas.

En chicos las cosas fueron un poco más comedidas y anodinas, como es tradición y costumbre en nuestra sociedad consumista. Desde los pantalones skinny habituales corte pitillo pero no ajustado, hasta el trasnochado estilo hip hopper inmortal, como llevaba nuestro querido  y admirado Justin que siguiendo los patrones de la tribu, vestía de rojo bermellón para no parecer  discreto y por supuesto todo holgado, flojo y en tamaño extralargo y extragrande. Lo más llamativo es que ganó el premio al estilo, ¿eso es estilo?, ¿eso es diferente?, ¿con clase?, en fin…Todos ellos con remakes y revivals de los botines o zapatillas de media caña de estilo (como no) Ochentero de Adidas o Nike, en múltiples colores como las Nike intensamente rojas tan vistas y vistosas.

En definitiva, todo se desarrolló según los patrones de difusión de este tipo de galas, donde la sensación de fiesta y excitación de nuestros instintos de diversión se nos muestra de la formas exhuberante y aséptica a la vez. Ese colorido y ese brillo que le falta a nuestra existencia en el gris de todos los días. Nos devuelve esa nota de optimismo que nos parece tan necesario y a la cual no podemos decir no, ¿verdad?

AÑADIR COMENTARIO