Pinceladas (Xmas) de glamour (Guía para triunfar en el estilismo de nochevieja)

Pinceladas (Xmas) de glamour (Guía para triunfar en el estilismo de nochevieja)

, 20 de diciembre de 2015

Ya estamos cerca de uno de los momentos mágicos del año en cuanto al estilo. Un evento irrenunciable para vestir nuestras mejores galas y dar lo mejor de nosotros mismos  en cuanto sofisticación y elegancia. Donde la ropa y sus complementos y accesorios vuelven a cobrar todo el protagonismo. Sí, me refiero a esa tradición tan arraigada y tan conocida como las fiestas particulares organizadas por tantos locales de diverso tipo para celebrar la entrada del nuevo año. ¡Sí!, las Fiestas de Fin de Año.

Ese día, todavía son mayoría las que quieren estar especialmente guapas. A ellas va dirigido este homenaje para desearos que ese gran día sea realmente especial y de ensueño, que sea vibrante y seductor, ¡porque sí!, porque se trata de ser seductora, de atraer las miradas por nuestra audacia y capacidad de sorpresa en cuanto a nuestra imagen.

¿El mejor aliado? Nuestro estilismo. Y aquí siempre hay mucho donde jugar, donde ser clásico o transgresor, y eso no es algo opuesto o más acertado o mejor que otra postura. En parte es lo que menos importa, sino ser coherente y tener clara la idea que queremos expresar. Se trata de jugar con los elementos de nuestra indumentaria o sus complementos y accesorios. Simplemente diversión, sólo a través de ella estaremos radiantes, e imaginación porque nos permitirá ir un poco más allá del compromiso habitual con lo convencional.

¿Algunas sugerencias en cuanto a estilismos? Pues veréis, se trata de dejar atrás el típico LBD negro (Little Black Dress) ya sea con gasa, transparencias o encaje y con todo perfectamente combinado en tono monocolor en el luto más estricto. Ir con un simple LBD es no decir nada, es no prestarle atención a nuestras necesidades, es no lanzarse a divertirse. De LBD tenemos muchos ejemplos y llamar la atención con ellos es difícil aunque no imposible. La mejor forma de darle un toque llamativo es jugar con los complementos y accesorios pero procurando que se diferencien bien del color y el estilo del vestido que se lleva. Desde el peinado hasta los zapatos, o desde el maquillaje hasta el bolso, e incluso el abrigo con el que acompañamos nuestro LBD si el evento y la fiesta transcurre en exterior, por ejemplo cuando se asocian muchos locales en la misma calle. En ese caso el abrigo ya pasa a ser una pieza totalmente integrada en nuestro look.

Sea sencillo de corte y forma o este adornado con brocados, puntillas de encaje o tejidos como la organza, etc… No destacaremos gran cosa barroquizando o recargando aún estos adornos, porque un brillante negro azabache tradicional absorbe y opaca toda la sutileza, acaba con toda la denotación que puedan introducir el trabajo de detalle en nuestra prenda. Así que lo mejor es buscar contrarrestar con las texturas y los colores de los complementos. Por ejemplo, unos salones con taconazo en un intenso azul, o un clutch efecto joya metalizado en dorado, plata o con pedrería, imitando a centelleantes piedras preciosas o semipreciosas en nuestro bolso tipo monedero de mano o con asa de cadena. No perderemos nada de elegancia y ganaremos en sofisticación y audacia con esos puntos de color que también podremos introducir a través del maquillaje y adornos en el pelo. ¡Sí!, diademas bandas con flores engarzadas de diferentes colores, al más puro estilo de las latinas colecciones que últimamente vemos en Dolce & Gabbana, adornando un peinado húmedo con un look inspirado en las Flappers de los Twenties del siglo pasado, por ejemplo. En definitiva hay mil maneras y posibilidades combinatorias para animar nuestro dulce y habitual LBD. Pero mejor abrir el abanico con otras opciones. Se pueden utilizar estampados de leopardo o stilettos con Prints de animales para romper en este sentido más salvaje y para remarcar el punto más transgresor y de Femme Fatale. Acentuarlo todo a través de un maquillaje con sombras intensas, acompañado con transparencias con toque punk en la blusa o directamente cut-outs, aunque sea del mismo color negro profundo, que vivifican nuestra imagen hasta hacerla más intensa. Si además queremos seguir la última tendencia podemos introducir el lazo a modo de corbatín que es el must have de la temporada.

Una de las propuestas que me gusta mucho para ir con intención seductora y de cara es el Mono, que recorre y estiliza todo el cuerpo, imprime carácter y sublima el porte y la elegancia, sobre todo con los bajos muy anchos que tape los zapatos. Puede ser en colores oscuros como el LBD y con el mismo tipo de juegos y adornos para animarlos. Pero ya es otra cosa, el toque dulce queda mediatizado por una prenda que dota de una presencia con fuerza por su continuidad y recorrido a lo largo de toda la figura. El resultado es muy sexy, tan entalladito como se pueda, no puede fallar. Es fit, estilizado y sacará la sofisticación y distinción de una diosa de la pura perdición que cada una de vosotras podríais llevar dentro, hasta sin saberlo. Con la pureza de un blanco intenso que irradie cada vez que se ilumine indirecta o directamente, como si de una creación de mi adorado Narciso Rodríguez se tratara, ya sería un total must have. Ya sería mucho que llevara capucha incorporada para darle un acabado futurista casi divino. Tantas cosas…. Como cambiar ese Mono por un Jumpsuit de corte masculino con pantalones de pinzas y bajos cortos tipo capri, un smoking femenino pero de pura elegancia acompañado por esos vertiginosos Salones siempre tan socorridos.

Si queremos ya un look totalmente desestructurado, consciente y directamente transgresor, podemos cambiar la prenda sobre la que construimos y hacemos girar el look. Dejamos de lado el LBD y el mono y pasemos a una simple falda tubo midi con las típicas lentejuelas o pailletes de colores brillantes y centelleantes. Su versatilidad es incuestionable, el juego y la diversión con esa imaginación que reivindico está asegurada. No dudéis en jugar. Podemos repetir cambiando la falda tubo por un simple palabra de honor en el mismo sentido de brillo festivo. El estilo Glitter siempre, siempre, siempre deslumbra y funciona eventos. Una primera aproximación sería jugar con esa falda tubo y un modelo de blusa de los cientos que hay; desde un acabado simple y sintético hasta uno con bordados en puños, cuellos o pecheras de una blancura propia de un anuncio de lejía. Con cuellos con solapas de lo más variopinto. Es por supuesto dejarse llevar y ver la variada oferta. Podemos completarlos con unas sandalias con taconazo, con o sin plataforma, acabado en punta 0 Peep Toes perforados en su punta. La guinda del pastel sería introducir calcetines de colores y si tuvieran hilos brillantes y metálicos en su trama sería sublimar esta composición transgresora. Lo importante es que no estén los accesorios y complementos coordinados en colores o tonos. La idea es utilizar desde colores y tonos complementarios a directamente opuestos buscando el efecto expresivo y llamativo. La transgresión está ahí. Solo hay que salir a buscarla, buscar un criterio subjetivamente coherente que nos satisfaga e ir a por ello.

Espero que paséis una preciosa Navidad y que disfrutéis de unos grandes momentos al ir de Shopping en la búsqueda de la seducción por esas tiendas que tanto os encantan, y consigáis todo lo que os proponéis para haceros sentir cómodas y con toda la fuerza y confianza. Sólo han sido unas pinceladas.

Finalmente de la indumentaria masculina prefiero no hablar. Un black & white smoking, con un buen corte ajustado a nuestra figura, y poco más se puede introducir para ser seductor. Quizá lo deje para otro artículo solamente dedicado para nosotros.

 

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