Bimba & Lola. ¿Un galgo corredor?

Bimba & Lola. ¿Un galgo corredor?

, 4 de enero de 2016

Otra firma gallega muy conocida y reconocible en la calle es Bimba & Lola. ¿Quién no conoce su logo hoy en día?, Quién no sabe que hay detrás de ese galgo superestilizado en plena carrera que sirve como reclamo de la joven marca?Ese galgo se corresponde muy bien con la meteórica carrera de ascenso, visibilidad y asentamiento en el mercado de Bimba & Lola. Sus comienzos se remontan al año 2005. En una década ya forma parte del ecosistema de mayores preferencias y referencias de compras en Galicia y el resto de España. Cuenta además con puntos de venta en el resto del mundo, en 17 países . La conocéis ¿verdad?.

Creada por dos hermanas; Uxía y Maria Domínguez, sobrinas del gran diseñador gallego que asombró en los Ochenta con su estilo moderno, por supuesto Adolfo Domínguez, ¿quién iba a ser si no?, aunque no están bajo su ala empresarial a pesar de los lazos de sangre, ellas están bajo la batuta de otro consorcio; Lonia Textil creada por los hermanos del genial creador gallego; padres y tíos a su vez de estas dos audaces emprendedoras.

Han  conseguido hacerse un hueco entre las cadenas del high street. Un soplo de aire fresco para los complementos y accesorios sobre todo. Creando un nuevo estilo de tienda boutique de pequeño tamaño y pocas prendas ordenadas y pulcramente  colocadas y de fácil accesibilidad. Un ambiente cálido e iluminación tenue, muy confortable en tonos marrones y estilo de elegancia y sofisticación de inspiración nórdica. Muy acogedor, Todo ello en beneficio de la experiencia de compras, al consumidor le parecerá estar de compras en Camden Town, se sentirá atraído.

El estilo de Bimba & Lola se define como clásico, pero por supuesto atento a las tendencias del momento. Desde luego son prendas de aspecto reconocible con un lenguaje expresivo sintético, moderno. Desde mi punto de vista bastante conformista  y no demasiado innovador. Ser continuista con el gusto establecido para no incomodar el gusto de la mayoría no tiene por qué ser malo. Su margen de imagen, su valor como preferencia de compra, viene por otras razones muy conocidas a nivel de publicidad y marketing como algo de confianza. No llamarás la atención por llevar su ropa normalmente, y por varias razones, pero no siempre uno está a gusto por marcar diferencias sino por cosas más sutiles. Sutil. Se trata de un estilo minimalista nada arriesgado que se mimetiza bien en el entorno. No serás el centro de las miradas, es más, lo más importante es pasar desapercibido, pero de forma cómoda y confortable, tendrás ese punto de dulzura buscada con su punto de delicadeza e ingenuidad de carácter juvenil.

Un enfoque amable, optimista y por supuesto luminoso. Se basa su éxito en no ser rupturista que lo pueda reducir a  sectores muy limitados y concretos de compradores. Y llega por tanto a mucha gente con posibilidades de agradar a muchas inquietudes estéticas dentro de lo políticamente correcto. A veces parece ser un producto más de una franquicia de ventas masivas, sin ese toque de exclusividad que es exigible a una firma que pretende diferenciarse por personalidad y ,sobre todo, por el rango de precios en que la firma quiere moverse; que no es precisamente low-cost. De hecho tampoco es difícil encontrar verdaderas réplicas y copias de indumentarias triunfadoras por atractivas surgidas directamente de las pasarelas como suelen hacer Zara, Asos o H&M. Intentando aprovechar el tirón por aclamación de las últimas novedades de París, Nueva York o Milán.

No voy a dejar de mencionar que se detecta en las redes sociales un debate alrededor de la firma gallega sobre la idoneidad entre los precios ofrecidos por sus prendas y accesorios y su correlación sobre la calidad de los acabados de las mismas. Algo que sea real o no, siempre siembra dudas sobre la imagen de cualquier firma.

Bimba & Lola pretende moverse por un rango de precios establecidos en el espacio de precios de semilujo con precios que habitualmente superan los 200 euros y con prendas puntuales que pueden superar fácilmente los 500 euros. Esto supone un mínimo de credibilidad en cuanto a estándares de calidad que no pueden poner en duda las clientas y usuarias de la marca si quieren fidelizar compradoras. Poca gente actualmente está dispuesta a pagar más de los 150 euros que representa el precio medio de una prenda de la firma del galgo. Esto es evidente. Por eso digo que estos comentarios sembrando dudas aunque contengan mucho ruido mediático típico de la difusión de cotilleos y experiencias de compras individuales poco contrastadas como opiniones dignas de tenerse en cuenta sobre las creaciones de Bimba & Lola. Pero sean reales o no, inciden sobre la imagen, no sólo de la firma viguesa, como en este caso, sino de cualquier marca que pretenda hacer frente a un determinado mercado y hacerse un huequecito.

Lo que yo he sacado en claro es que sobre todo sus complementos y accesorios; carteras, clutchs y bolsos, se ven mucho por la calle. El logo del galgo es muy común y fácil de ver, tienen amplia difusión. En unos productos donde el diseño personalizado no es lo más importante para el poseedor o poseedora en este caso de esa prenda, sino que el logo, el acertado logo de Bimba & Lola se vea claramente, en un afán de diferenciación claramente elitista sobre los demás; diferenciarse de la masa por poder adquisitivo. Esa es la experiencia de compras a la que aspira la clienta de la joven firma y esa es la clienta que busca Bimba & Lola satisfacer. Una clienta clásica y sutilmente sofisticada con amplio rango de edad hoy en día y por tanto con un amplio caladero de posibilidades.

Aun así, la prioridad es una expansión exterior para aumentar las posibilidades empresariales, sobre todo con un consumo tan estancado en Galicia y el resto de España. Definitivamente el mensaje de Bimba & Lola llega a través de su amplio catálogo a las clientas objetivo que debe y quiere llegarse, eso no hay duda. Pero con la rapidez con que se trasmiten las opiniones, sobre todo las negativas. Definitivamente no es bueno que se dude de ti.

Hace un par de años que ha vuelto la moda de lucir el logo de marca de la firma de forma clara, explícita y visible en la indumentaria que una lleva, como símbolo de distinción. Sobre todo desde la irrupción de Moschino con su exhuberante y exultante exhibición de sus logos y sus letras de forma tan extravagante, exagerada y entusiasta como forma de adornar sus prendas. Bimba & Lola sigue una estrategia más comedida y elegante. Una estrategia más cercana a la de Gucci o Chanel y especialmente de Tous de refugiar y apoyar toda su creatividad d sus prendas detrás de un logo prestigioso y como a la famosa firma de joyería y accesorios catalana la cosa le funciona y le va bien. La estrategia del Teddy bear es toda una inspiración para nuestro dinámico galgo. La gente es sobria y no exige una mayor diferenciación en las líneas de las prendas, ni mucho menos que sean especialmente originales. Así es el modo de entender el toque chic en nuestro entorno. De momento parece ser caballo ganador para hacer caja, o mejor dicho un galgo corredor ganador. ¡Qué mejor logo!, de momento.

 

 

 

Un Comentariospor ahora:

  1. […] si no de crear un camino propio plagado de éxitos y apuestas por lo novedoso. Ya hicimos un análisis completo sobre su firma y sus credenciales en nuestra web, y no podían faltar en este listado pese a su […]

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