Marte (The Martian) Un McGyver en el planeta rojo

Marte (The Martian) Un McGyver en el planeta rojo

, 9 de enero de 2016

Se olvidaron los chicles en la misión del Ares 3, pero llevaban todo lo demás: Cinta aislante, bolsas, semillas… y los excrementos de los propios astronautas. Más que suficiente para crear un hogar.

Cuando tus compañeros te dan por muerto en una misión a Marte y te despiertas solo, con el traje roto, sin posibilidad de contactar con La Tierra y con un dolor de cabeza de las narices, la situación parece desesperada. Pero oye, no creas, al fin y al cabo los botánicos saben de comunicaciones, informática, mecánica, física y química y además son unos machotes.

Matt Watney (Matt Damon) se convierte en el nuevo Robinson a las órdenes de Ridley Scott en su nueva película. Pero esta vez será el planeta rojo el lugar del naufragio (o abandono, como es el caso) y no nos van a matar con escenas cargadas de imágenes y música durante dos horas y media, si no que nos presentan una buena aventura con altas dosis de comedia y emoción.

La acción se centra en un accidente ocurrido durante una tormenta de arena en Marte. Tras caer una torre de comunicaciones, impacta con el astronauta Mark Watney, que resulta desplazado del grupo. La señal del traje indica una fuga de presión por fisura y sus compañeros no pueden hacer nada por él, dándole por muerto y abandonan el plantea cariacontecidos cumpliendo los plazos de la misión.

Cuando ya en La Tierra se estaban celebrando los actos fúnebres a nivel mundial, se descubre movimiento en el planeta rojo. Hay esperanza; Matt Damon está vivo y la va a liar commo pirata espacial en la nueva colonia marciana. Misión: Ir a por él antes de que muera de hambre, y os aviso de que no va a ser fácil.

Ridley Scott convierte a Matt Damon en el nuevo McGyver del espacio. Nuestro protagonista será capaz de solucionar cualquier eventualidad que surja mejor que todo el equipo de ingenieros de la NASA juntos. Y es que le veremos arreglar vehículos, cavar fosas, rescatar tecnología abandonada, comunicarse en lenguajes informáticos, reparar sistemas mecánicos, montar un huerto, tunear un jeep espacial, explorar marte como quien va de senderismo y además montarse unas buenas fiestas él solo para matar el tiempo que le queda.

Y es que el protagonista de Marte es un tipo simpático, cercano, con recursos, y que a pesar de estar en una situación jodida como pocas, no le pierde el sentido del humor a la vida, y va dejando una serie de vídeos para la posteridad que bien podrían formar parte de una colección de monólogos.

Entre el humor de Mark, y los cambios de ambientación entre Marte, la nave Ares 3 donde están sus compañeros, La Tierra, La Nasa, Los Chinos y las típicas plazas con pantallas gigantes donde toda La Tierra sigue (casi en directo) las evoluciones de nuestro McGyver espacial, harán que las dos horas y media de película pasen de forma ligera y amena. Buen ritmo para contar una historia, que pese a tener mucha chicha, se muestra en la gran pantalla de forma banal y pensando más en la diversión y ligereza que no en los grandes trasfondos que una historia así podría traer en el lote.

De todos modos, yo me temía lo peor, esperando un nuevo “Náufrago” como aquel de Tom Hanks, del que tan grato recuerdo tengo de la siesta que me eché en el cine. Y aunque a nivel interpretativo, Tom Hanks se come a Damon, he de decir que me ha sorprendido gratamente y tienen puntos de actuación realmente destacables, y además es mucho más simpático.

Película muy recomendable para un sábado por la tarde y para ver con la familia. Acción impecable, buena fotografía, bastante divertida y emocionante. Desde luego mejor que la broza infumable que nos está metiendo Ridley Scott últimamente después de Prometheus, El Consejero o Exodus (súper broza, no vale ni para el via crucis de Semana Santa).

Puntuación 7
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