El valor de un videojuego (superación en personas con discapacidad)

El valor de un videojuego (superación en personas con discapacidad)

, 17 de enero de 2016

Los videojuegos nos sirven a muchos de “refugio” para escapar de la realidad. Hoy vamos a hablaros de su función y estímulo en personas con discapacidad, que han encontrado una llama de esperanza y un reto de superación en algunos de los títulos más conocidos de la industria. Historias de auténticos héroes. Gamers que nos dan una lección a todos los jugones.

Llueve sin parar. Un coche pasa cerca de la acera salpicándome por completo con agua que parece brea. Insulto al conductor pero me doy cuenta tarde que es blanco y azul con un gran 092 dibujado. Echo a correr. Eso lo aprendí de “El último superviviente”. Cuando te mojas ponte a correr para entrar en calor. La diferencia en esta ocasión es que yo no tengo una toalla esperándome como el “Oso al horno” ese. Por si no lo sabéis, ese programa tiene más trampa que un programa electoral.

En el trabajo hablo con “Pablo”, un chico de 25 años con problemas de movilidad. Últimamente anda bajo de ánimos. Es consciente de que cada vez tiene mayores dificultades. Ya no sale de casa apenas. Se refugia jugando a videojuegos. Me explica que allí él se siente libre. Puede correr, saltar, chatear con medio mundo sin que nadie te juzgue por tus limitaciones. Allí la discapacidad no existe. Este término, discapacidad cada vez aparece menos en mi vocabulario. Lo sustituyo por “diversidad funcional” al ser este menos estigmatizador, más inclusivo. ¿Por qué? Pues sencillo. Todos tenemos algún tipo de limitación. Todos somos personas con diversidad funcional. Otra cuestión es que dicha “dificultad / limitación” nos condicione en mayor o menor grado nuestra vida diaria. En el caso de Pablo sí está muy condicionado. Por ello ha buscado refugio en los videojuegos. Puedo entenderlo, comprenderlo aun a sabiendas de que no sea la única solución o la mejor, según se mire.

Terry Garrett, jugando al Zelda “de oído”

Esta situación nos ha recordado en Pentavox el enorme potencial que podemos encontrar en el mundo de la tecnología para salvar las barreras biológicas que por accidente, enfermedad o genética tenemos que superar.

Recientemente leí un artículo maravilloso en el que Terry Garrett, un estudiante de ingeniería de la Universidad de Colorado terminó de jugar The Legend of Zelda: Ocarina of Time.  La noticia la encontramos en que este chico es ciego. El dato de los 5 años que tardó en conseguirlo puede servir para llevar las manos a la cabeza a aquellos que crean que “sensibilidad – empatía” es un tipo de condones. ¿Me explico verdad?

El detalle del tiempo viene a demostrar su perseverancia y afán de superación. Todo ello lo logró gracias a diferentes modificaciones técnicas que le permitieron jugar de una forma totalmente adaptada. En el año 2010 Jordan Verner otro chico con problemas de visión,  con la ayuda de tres colaboradores, también logró tal reto aunque desconozco el como.

Portaltic se hacía eco en agosto del 2015 de la noticia en la que una persona con “diversidad funcional”, en concreto tetrapléjico tras un accidente de tráfico, volvió a tener ganas de vivir tras disfrutar de juegos como Diablo, World of Warcraft que manejaba tan sólo con la boca. Sí, tal vez alguno pensará que es una tristeza. Tener que recurrir a los juegos para querer volver a vivir. Con lo bueno que es tener fe, amar las flores y las montañas, el viento golpeando tu cara cada mañana, las puestas de sol. Desconozco si Ken Worrall es un hombre de fe, amante de la naturaleza o no. Tras el accidente Ken no quería seguir viviendo pero sus hijos le hicieron cambiar de idea. La depresión era evidente pues no podía hacer nada más que ver la vida pasar según relataba hasta que descubrió que la tecnología y el mundo de los videojuegos le permitieron superar las fronteras físicas, los prejuicios y ser uno más dentro de una comunidad al que se valoraba y respetaba. Para aquellos que dudan hablo un poco de Maslow. Llegó un día en el que Ken conoció a otro aficionado con su misma “diversidad funcional” y eso le dio el empuje definitivo para llevar un mensaje de optimismo y lucha mediante las redes sociales. La respuesta de miles de seguidores sigue siendo hoy en día un motivo para continuar luchando por un mundo con menos distancias.

Ken Worrall, jugando a World of Warcraft: Gamertag “NoHandsKen”

Otro ejemplo de superación y colaboración la encontramos en el juego Elder Scroll: Skyrim. Maravilloso añado.

Un joven con un fuerte lazo con su padre con el que compartía afición por los juegos quería que éste probase el Skyrim. El problema es que el padre sólo tenía una mano, por lo que era imposible debido a la gran cantidad de funciones que tiene el mando para este juego.

En la comunidad Steam no se tardó mucho en propagar la noticia. Chris Hepburn, miembro de dicha comunidad respondió realizando una compleja y difícil configuración que permitiera disfrutar del universo de Elder Scroll con total profundidad.

Son ejemplos algunos humildes, otros titánicos que encierran un gran mensaje. El potencial pedagógico, terapéutico de la tecnología y los videojuegos es un hecho innegable. Evidentemente existen ejemplos donde la violencia psicológica y física de algunos títulos dicen lo contrario. En este sentido debemos apelar a una buena labor de los padres a la hora de enseñar, educar por un lado. Las compañías tienen la obligación de enfocar a públicos adecuados los contenidos que en ocasiones pecan de sangre por encima de otras cosas. No dejemos que los árboles impidan ver al bosque.

Concluyo. El valor de un videojuego no está en su precio ni en sus gráficos. No está en su número de DLCs ni en sus trofeos. El valor de un videojuego es algo de lo que hoy en día apenas te hablan. Ni siquiera se busca ya. El verdadero valor está en la impronta positiva que este es capaz de dejar en ti. En lo que te puede llegar a aportar como persona sea bien mejorando tus habilidades cognitivas o sencillamente, logrando la inclusión dentro de una comunidad.

Gracias a estos ejemplos días como hoy puedo sonreír esperanzado. Buen día.

4 Comentariospor ahora:

  1. rebeca rebeca dice:

    Mola mucho el articulo.Todo el mundo tiene derecho a divertirse y la verdad seguro q les ayuda mucho.Enhorabuena por el articulo,me encanta.

  2. […] te enchufas a una Playstation, a una Xbox One o Pc las barreras físicas no existen. Mi muleta queda tirada en el suelo. En […]

  3. […] Hace escasas semanas nos hacíamos eco de una noticia que nos llenaba de felicidad. Hablábamos de los videojuegos y las posibilidades que estos brindaban a personas con algún tipo de diversidad funcional (discapacidad). ¿Recordáis? […]

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