DerrameRock: Leve tanta paz como deixa.

DerrameRock: Leve tanta paz como deixa.

, 5 de febrero de 2016

Es duro decirlo pero era una muerte anunciada. Un cadáver andante. Un moribundo que pedía un tiro de gracia a gritos y nadie quería hacerlo. Ahora por fin la organización y la productora asturiana Santo Grial se deciden a anunciar que el Derrame se va de Ourense. Probablemente un año sabático para regresar a otro enclave más propicio. Pero ¿qué es más propicio?

Por muy buenas palabras la cosa al final es pasta. El Derrame llegó a Ourense con promesas de tener un festival de ámbito nacional en una ciudad gallega en plena crisis. Todos los intentos de hacer un festival en Ourense y hacerlo estable fracasaron en varias ocasiones. Así que a alguien se le ocurrió la idea de comprar uno hecho. De ese modo aterrizó el Derrame. Un festival de renombre nacional, creado en Asturias y que estaba ansioso por cobrar dinero público. Al final era el motivo para dejar Asturias, que ningún ente público (ni ayuntamientos ni junta del principado de Asturias) estaba dispuesto a financiar el festival. Y así recala en Ourense…previa financiación de 180.000 euros del concello. (Dato del Faro de Vigo). Una manera fácil para organizar un festival. Además de contar con medios de protección civil, cruz roja, etc…y el apoyo del concello que aportaba los medios. El gasto se supone que sería parte del presupuesto de Fiestas del Corpus.

La verdad es que la primera edición fue un éxito. Grandes bandas durante tres días en tres escenarios y unos 20.000 asistentes. Además empresas de la ciudad y provincia trabajaron en el festival que se celebró en el recinto de Expourense. Todo perfecto para repetir y corregir fallos. Fallos como poner el camping en un erial en junio en Ourense a 40 grados. Fallos como poner grupos locales a las cuatro de la tarde a 40 grados por vender un par de entradas más de novias y amigos de esas bandas. Desde luego eran cuatro gatos a esas horas. No había agua, al final se improvisaron unas mangueras para que la gente no se desmayara del calor. Y sobre todo muchos nos dimos cuenta que el Derrame no trae el tan cacareado beneficio a la ciudad porque el Derrame es una pequeña ciudad. La gente no sale del recinto a comprar o a comer cuando allí tiene todo lo necesario, por supuesto a un precio exagerado, precio de festival. Del precio de la bebida ni hablamos, es un festival y van a ganar dinero con las barras, todo el mundo sabe éso y ahí no hay trampa ni cartón. Es lo que hay.

Con buenas palabras se despachó el segundo año. De nuevo buen cartel pero se traslada a Oira. Un dato del nivel de “beneficios” que el festival podía traer es que los bares de la zona de Oira hicieron acopio de bebida para esos días. Se preveía hacer caja gracias a su ubicación al lado del festival. Mala suerte. La organización puso el acceso lo suficientemente lejos de los bares para que la gente lo pensara dos veces antes de salir del recinto. La bebida no se vendió. El Derrame ganó de nuevo y sus barras despachaban a gusto. Fuera, nada. De nuevo problemas con la ubicación. Oira está lejos del centro por mucho que haya autobuses.

Ya el tercer año se reduce a dos días y repite en Oira, con más buenas palabras. Más problemas y cartel más reducido. El atractivo es Los Suaves (La reunión). Una reunión de excomponentes de Los Suaves.

Cuarto año. Más buenas palabras. Vuelve a Expourense y dos días. Y quinto año de nuevo en Expourense, un día y cartel flojo con Los Suaves gira La Música Termina como aliciente, todo vendido con…exacto, más buenas palabras.

Hay lecturas claras. El interés de la gente por el festival decae a la vez que el cartel y éste decae a la vez que el dinero de la subvención. Lo que no parece buena idea es hacer un festival a golpe de subvención. Al final pasa lo que pasa y lo que se ve claro es que no funciona. La gente se va a festivales con mejores carteles, Galicia está lleno. Al final los festivales hay que pagarlos, y eso quiere decir que el promotor arriesga. Es así. Unas veces sale bien y otras no. Pero es el negocio. Hacer un cartel con subvención es ir a tiro fijo y colgarle el muerto al concello. Si el festival sale bien, todos contentos. Si sale mal el promotor ha cobrado y el concello que se joda, que total el dinero no es de nadie. Pues no. Es dinero de todos. A veces la gente se olvida de ésto.

Además el cartel ha sido siempre en base a los grupos de la promotora Santo Grial. Lógico por una parte. Pero no para interesar a la gente normal. Es decir, los fanáticos van a ir a todo, siempre, pero son pocos. La mayoría de público es gente que va a un festival por el cartel, no por inercia. Y menos en una ciudad de 110.000 habitantes como Ourense. Imposible vender 20.000 entradas con la población local. Tienes que traer gente de fuera, como el primer año y eso se hace con un cartel adecuado. Y aquel año lo era y además era novedad. El resto de años, no.

Porque luego es tirar de los de siempre. Al final de las cinco ediciones en Ourense han tocado muchas bandas. La buenas palabras se defienden con esos números, pero caen por su propio peso. Costas, Gatillazo y Los Suaves han tocado tres veces. Con el añadido de que Los Suaves también tocaron presentando el 29 años… y tocaron como Los Ásperos en la Berlín. Al final una o dos veces por año. Pero es que la lista de los que han tocado dos veces es reveladora. Boikot, Ruxe Ruxe, Dakidarría, Rosendo, Loquillo, Siniestro…hasta las bandas locales han repetido (La Sombra, Derroche, Acidproyect…). Al final más de veinte bandas han repetido en estos cinco años.
Muchas bandas han sido bandas tributo, algo más de una docena. Y muchas otras ganadores de concursos de radio o por internet, bandas de esas que rellenan y cobran poco. Es decir, que los carteles han sido unos cabezas de cartel con mucho relleno para aparentar y justificar subvención. Pero nadie va a un festival por el relleno. Y así ha sido y así ha pasado. Que se ha muerto poco a poco.

Los que pierden, los de siempre. Los orensanos. Los que ganan, pues el señor asturiano de buenas palabras y promesas falsas que se llevará un festival reconvertido a otro lado donde le paguen bien. Desde luego está en su derecho, pero el sabor agrio que deja a la ciudad no se quita fácilmente.

La conclusión es fácil. Hay empresas, hay profesionales, hay grupos, hay buenas ideas. Falta dinero, pero no puede ser una subvención. Al final la gente se acostumbra a que la cultura sea gratis y que la pague el concello, diputación o Xunta. No puede ser. Un festival lo han de pagar los que vayan al festival. Si no eres capaz de hacer una oferta atrayente no puede ser que te saque las castañas del fuego el concello o el estado. No eres Bankia.

Hay muchos festivales. Hay competencia. Pero es selección natural. El mejor sobrevive y el que no funciona muere. El Derrame murió. Leve tanta paz como deixa.

PD: Añado detalle que siempre me hizo gracia. El último Derrame llegó con Los Suaves y Rosendo cabezas de cartel, hasta que apareció Michael Schenker a última hora como estrella internacional…. y con una semana de diferencia con el Cultura Quente de Caldas con…oh, vaya….Los Suaves y Rosendo. Triunfada total.

Un Comentariospor ahora:

  1. Miguel dice:

    Se puede hacer un festival atractivo a precios asequibles que permita sobrevivir a todos…es cuestión de voluntad.

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