Hoy me ha pasado algo muy bestia, Museum y Suicidas (nuevos cómics)

Hoy me ha pasado algo muy bestia, Museum y Suicidas (nuevos cómics)

, 27 de abril de 2016

Un españolito con superpoderes, una utopia social de superhéroes y un thriller de aroma asiático. Las novedades del mundo del cómic a cargo de BD

Hoy me ha pasado algo muy bestia

Por fin llega a la mesa de novedades la adaptación al cómic de las novelas de Daniel Estorach que tanto revuelo había despertado hace ya un tiempo, cuando un adelanto del primer capítulo de este cómic fue regalado por Norma como acción publicitaria.

Cuando realizó las novelas, confiesa Daniel Estorach, lector de toda la vida de superhéroes, lo que quería hacer era algo de superhéroes que a él como lector le interesara en la actualidad. Para ello, se sacó de la manga las peripecias de un españolito de pro que de la noche al día descubre que tiene poderes. Este es el punto de partida de Hoy me ha pasado algo muy bestia.

¿Superhéroes a la española? Pues sí. Y de calidad. De hecho, de mucha más calidad que muchas de las cosas que nos vienen empaquetadas desde los USA.

En esa aportación a la calidad, además del relato original de Estorach, tienen mucho que decir El Torres, encargado de hacer la adaptación expandida del guión y Julián López, responsable de la parte gráfica.

Resultado. Un cómic de superhéroes made in Spain, que se deja leer con gran facilidad y del que seguramente esperaremos su continuación una vez finalizada la lectura de este primer tomo.

Muy recomendable para todos aquellos lectores que cada vez que se llevan el número 798 de su colección de superhéroes se preguntan si habrá un 799.

¿Será esta obra el Ministerio del tiempo del mundo de los tebeos?

Suicidas

Uno de los francotiradores del actual mercado superheroico es sin duda Lee Bermejo, un autor que no se casa con nadie y que saber imponer su estilo y personalidad en cada proyecto que toca, sea Lex Luthor, el Joker o el mismísimo Batman el protagonista. Primero adaptando guiones ajenos, entre ellos los de Azzarello y luego haciendo de autor completo, Lee Bermejo se ha sabido ganar el reconocimiento de la industria gracias a su buen trabajo y, por supuesto, también a sus suculentas ventas.

Gracias a todo esto, desde DC han visto en Bermejo uno de sus mejores activos y es por ello que una serie como Suicidas pudo ver la luz. Dentro del renacimiento de la serie Vertigo, con esta primera entrega esta serie se propone para ser una de las series abanderadas de la nueva etapa del sello.

Una distopia que nos presenta a una ciudad de Nuevos Angeles destrozada y dividida por un terremoto. En un lado viven los menos favorecidos y en el otro los agraciados ciudadanos que dedican gran parte de su tiempo e ilusiones en seguir las peleas de los nuevos gladiadores, luchadores mejorados cibernéticamente. Entre todos ellos, el Santo es el rey.

Una trama que podemos situar a medio camino entre el Espartaco televisivo y el cinematográfico Mad Max y donde el aspecto visual prima por encima de todo lo demás, creando una adrenalítica lectura que es puro entretenimiento.

El tiempo y las sucesivas entregas dictarán si estamos ante un diversión del momento o si por el contrario nos encontramos antes el comienzo de una serie para el recuerdo,

Ideal para aquellos lectores que echan de menos las grandes series de la línea Vertigo de DC y también para los habituales seguidores de Lee Bermejo.

Museum

En espera de que Urasawa se decida a acabar Billy Bat y así la podamos leer toda de un tirón, Norma nos publica un interesante thriller sección asesinos en serie que además de atraer toda nuestra atención por la calidad del mismo, tiene el extra de que es una serie de solamente 3 tomos, algo que muchos lectores aprecian cada vez más, evitando adentrarse en interminables series a las que no se les intuye fin.

Una historia que no destaca por lo original de su trama en triangulo de asesino en serie + policía + familia policía, pero que si lo hará por lo correcto de su factura y por los constantes y efectistas golpes de guión que nos mantendrán atrapados  en la lectura.

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