Como viaja el agua, Los buenos veranos y El Hombre montaña (Cómic)

Como viaja el agua, Los buenos veranos y El Hombre montaña (Cómic)

, 25 de mayo de 2016

Un thriller social de trapicheos, vacaciones de verano en familia y una historia onírica sobre las pérdidas; las novedades del mundo del cómic a cargo de Banda Deseñada

Como viaja el agua

Esta es la semana de los regresos. Ayer hablábamos del nuevo trabajo de Miguelano Prado y hoy lo hacemos de otro de nuestros autores más queridos. Hablamos de Juan Díaz Canales y su Como viaja el agua.
Un regreso que no se ha extendido mucho en el tiempo si a la faceta como guionista de este autor nos referimos, puesto que aún tenemos relativamente fresco su guión para las nuevas aventuras de Corto, pero que sí que se ha hecho de esperar si a la faceta como autor completo y dibujante se refiere. Difícil hablar de primera obra o debut cuando llevas toda tu vida dibujando y cuando de tu lápiz salieron obras como Blacksad y Corto, pero en cierta manera, este Como viaja el agua es una obra de debut del Juan Díaz Canales autor completo.
En lo argumental, Díaz Canales se adentra en el terreno del thriller social con toques fantásticos y en los que protagonistas son un grupo de ancianos que deciden poner un poco de emoción en sus vidas dedicándose a trapichear con mercancías robadas. Todo parece ser una entrañable gamberrada de tercera edad hasta que los miembros de este grupo empiezan a ser asesinados.
Con un estilo gráfico que se adentra dentro del mundo de las sombras y luces del blanco y negro y que por momentos podría confundirse con un Eisner de la etapa neyorquina, Juan Díaz Canales demuestra con creces que no solo es un estupendo guionista sino que además por sus venas corre sangre de gran narrador.
Sorprenderá gratamente a todos aquellos que no conocían la faceta de autor completo de este autor y no decepcionará a aquellos que se acerquen a la obra siguiendo la estela del guionista de Blacksad y Corto.
El próximo sábado día 28, Juan Díaz Canales estará en Banda Deseñada presentando y firmando ejemplares de Como viaja el agua.

El hombre montaña

Pequeña maravilla!!! Si eres capaz de leer este cómic sin que algo se mueva en tu sistema regulador de sentimientos, definitivamente tienes un problema.
Gauthier y Fléchais se sacan de la manga una maravillosa historia en la que partiendo de un siempre triste momento como es la perdida de un ser querido, tejen un relato luminoso, onírico y lleno de aventuras.
Una historia que se adapta perfectamente a dobles lecturas, adulta e infantil, y que independientemente del lector final es una apuesta lectora ganadora.
Altamente recomendable como compra comiquera familiar y para cualquier lector que no tenga miedo a dejarse conmover.

Los buenos veranos

Una nueva obra de la pareja creativa formada por Jordi Lafebre y Zidrou que tantas y buenas alegrías lectoras nos dieron en el pasado. Un nueva pequeña maravilla.

En esta ocasión los autores han dejado el formato de historia unitaria para dar el salto a la serie abierta en busca del público y las ventas del mercado francés.
En Los buenos veranos todo gira en torno a las vacaciones veraniegas de una familia como otra cualquiera. En un coche en la época en la que no había cinturones de seguridad, en la que siete u ocho viajeros no era nada extraño y en la que a falta de MP3 se cantaban canciones de ruta para hacer más llevadero el viaje. Si a mayores, en la frontera se hacía una parada para coger unas patatas fritas, pura maravilla.
Por medio de este viaje familiar, de esas vacaciones de familia, Zidrou teje una de esas historias que le salen de una forma natural, donde los silencios y las omisiones cuentan mucho más que grande líneas de texto y donde son los pequeños detalles y sutilezas los que marcan la diferencia, encontrando en su socio Jordi Lefebre el complemento perfecto para dar vida a todo el conjunto, En cada página, en cada viñeta esta obra destila amor y pasión, algo que hace que  Los buenos veranos se convierta desde el primer minuto en una serie necesaria para cualquier lector.
Una vez más se demuestra que de las cosas más sencillas pueden surgir las mejores historias. Para ello solo es necesario tener algo que contar y ponerle pasión y trabajo. Si además se tiene talento, como es el caso de Zidrou y Lafebre, el resultado solo puede ser el de una obra redonda.
Imprescindible para los que os emocionasteis y todavía lleváis en el recuerdo Lydie o los que difrutasteis de La mondaine. Recomendable para aquellos que quieran entrar en el universo Zidrou/Lafebre.

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