Drifter, La profecía del Armadillo y No son como nosotros (Cómic)

Drifter, La profecía del Armadillo y No son como nosotros (Cómic)

, 8 de junio de 2016

Historias de ciencia ficción en la línea de Metal Hurlant, humor costumbrista con referencias a la cultura POP y un viaje al lado más retorcido de los superhéroes. Las novedades del mundo del cómic.

Drifter

Norma sigue con su acertada política de apostar por las series de ciencia ficción en su mayor parte sacadas de la cantera yanqui de Image. En los últimos tiempos nos hemos deleitado con títulos como Ciencia Oscura, La carta 44, Nowheremen, Low… Drifter es la última propuesta con este perfil.
En la literatura de contraportada hacen referencia a la mítica cabecera Metal Hurlant como una de las referencias de este Drifter y la verdad es que esta comparación no es para nada desacertada puesto que leyendo las historias de este cómic, se vienen a la mente las clásicas historias de ciencia ficción que pudimos ver en su día en Zona 84, Cimoc o la mencionada Metal Hurlant.
Abram Pollux ha estrellado su nave espacial en un planeta apenas habitado. Los pocos colonos viven de la minería y se reúnen en el pueblo para protegerse de las extrañas criaturas autóctonas y los peligrosos fenómenos atmosféricos. Pollux no sabe qué hace aquí, ni por qué un enmascarado le ha disparado, ni si podrá abandonar con vida este planeta olvidado.
Una trama que tiene su principal atractivo en la intriga inicial de qué es lo que le está pasando a nuestro protagonista. ¿Por qué se estrella su nave? ¿Quién le disparó? ¿Por qué?¿Quienes son sus habitantes?
Muchas incógnitas que son el principal motor de la lectura mientras nos adentramos en este nuevo universo y empezamos a conocer a los habitantes y criaturas del mismo, pero en las que también podemos encontrar una parte negativa, puesto que los interrogantes crecen y las soluciones a dichos enigmas no llegan en la misma medida, algo que puede alentar o desconcertar a según que tipos de lectores.
A mi, personalmente, la lectura me dejó con ganas de más y en el balance los pros son muchos más que los contras.
De la parte gráfica, poco que decir. Solo es cuestión de abrir el cómic y echar un vistazo para caer rendido a la evidencia.
Muy recomendable para lectores que gusten de lecturas exigentes y en las que la trama no es previsible desde el inicio.

La profecía del armadillo

¿Nunca os habéis preguntado cómo serían Calvin y Hobbes con el paso de los años? Creo que nunca tendremos una respuesta oficial a este pregunta pero si me dicen que Calvin se hizo un joven con gran implicación en movimientos políticos y sociales, que vive en un barrio de la periferia de Roma y que ya no se ve con Hobbes sino con un anónimo armadillo, pues estaría pensando en el último trabajo de la sensación del cómic italiano, Zero Calcare.

Zerocalcare redefine el cómic costumbrista/autobiográfico y se convierte por mérito propio en el portavoz de una generación de treintañeros universales que descubren en las vivencias de este autor y del armadillo que realiza la función de conciencia las suyas propias.
La capacidad de este autor para llevarnos a través de las páginas de su cómic por momentos realmente duros e introspectivos a otros llenos de humor e ironía, con incontables referencias a la cultura pop,  es una de las claves que hacen de este La profecía del armadillo el éxito de ventas que es, con más de 2 millones de copias vendidas.
Una agradable sorpresa de un autor al que hay que seguir y al que esperemos el éxito de ventas también le acompañe en nuestro país.

No son como nosotros

Eric Stephenson nos propone un pequeño viaje al lado más retorcido de los superpoderes.
¿Qué harían un grupo de jóvenes incomprendidos y marginados con extraños poderes? Lo que tiene claro Eric Stephenson es que NO se pondrían una X en la camiseta NI serían héroes.
Mitad cómic de superhéroes, mitad cómic costumbrista, Stephenson sigue el camino elegido por Grant Morrison en su etapa en los X-Men, dando un pequeño giro hacía la violencia y moviéndose a la perfección en ese gris terreno que es la frontera que separa el bien del mal.
Una historia que también funciona a otro nivel como relato generacional y con el que podrían conectar perfectamente las nuevas generaciones lectoras.
Sin duda el cómic de superhéroes que todo emo tendría que leer. También recomendable para veteranos lectores que quieran probar lo mismo de siempre pero con una salsa distinta.

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