In memoriam. Julio Deza

In memoriam. Julio Deza

, 1 de agosto de 2016

Es uno de esos artículos que hay que escribir alguna vez. El 31 de julio de 2012 falleció uno de los más grandes músicos de la provincia de Ourense, Julio F. Deza a.k.a Julito. Con él se fue mucho más que un batería, se fue toda una época.Fácil de contar y difícil de creer. El Café Cultural Auriense organiza una Jam Session cada último lunes de mes. Aquel último lunes de julio de hace cuatro años Julio estuvo aporreando la batería como siempre, en compañía de cualquiera que quisiese subirse al escenario. Al día siguiente amaneció muerto en su cama. Un tremendo golpe para toda la familia, novia y amigos.

Pero fue más que eso. Mucha gente me pregunta aún hoy qué tal la Casa da Tralla. Pues ahí está, viva de milagro. A Casa da Tralla fue un motor cultural de la ciudad de Ourense. Una destartalada casa convertida en local de ensayo y refugio de bandas desde 2003. Se puso en marcha con Lamatumbá, Megapearls, Georgia Arrollos y Gracias a Nada, donde Julio era el batería. Pero pronto creció. Nombres como Prap’s, O Sonoro Maxín, Overher, Blurbs, Macaulay Cool Kings, Bad Busted Cream, Bronca, Malasaña, The Songspectors, Demon Road, Psyquence, Major Tom, The Phantom Dragsters, Supermirafioris, Boy Elliot & The Plastic Bags, Xigante Verde, Pacho Brea,  y alguna más que siempre me queda en el tintero. La razón de tantas bandas era el intercambio de músicos. Bandas que se conocen y se aprecian, que intercambian músicos de una a otra, que forman grupos nuevos y los deshacen con la misma facilidad. Bandas que tocaron y organizaron festivales en la ciudad, en Navidad, en Magostos, en el RockClub, en todas partes. En casi cada festival de la provincia aparecía una banda de la Tralla. Y un denominador común: hay pocos baterías. Así que la figura de Julio es un centro de gravedad alrededor del que se montan buena parte de esos grupos.

Ahora ya podéis entender el fin de la época. Sin Julio muchas de esas bandas quedaron huérfanas, las demás quedaron tocadas. Unas desaparecieron, la Casa da Tralla perdió efectivos y fuerza. Nada volvió a ser igual. ya no había una batería atronando siempre fueras a la hora que fueras.

Y los tiempos cambiaron. La Casa da Tralla sobrevive con nuevas bandas, bandas que no conocieron in situ la figura de Julio Deza y a las que les toca escribir una nueva página y crear una nueva época. Nada es lo mismo, pero la vida sigue. Cada 31 de julio es un día a recordar para muchos amigos y músicos, un día que cambió la forma de entender la música en Ourense.

Va por el que se fue, pero sobre todo por los que se quedaron.

Un Comentariospor ahora:

  1. Manuel Rodriguez Diez-Caballero dice:

    Un brillante artículo y un merecidisimo homenaje a Julio Deza…los que estamos en el otro lado muchas veces no conocemos la intra-historia de porqué pasan las cosas, y este artículo nos da un punto de vista nuevo y desconocido… gracias por ello. In Memoriam Julio Deza

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