Santo Cristo nos abre las puertas de su bodega particular. Emborrachados de malta y lúpulo.

Santo Cristo nos abre las puertas de su bodega particular. Emborrachados de malta y lúpulo.

, 14 de agosto de 2016

A raíz del Artbeerfest hemos contactado con los chicos de Santo Cristo, cerveceros ourensanos que llevan fieles a Caminha desde sus comienzos. Una de las firmas gallegas más potentes a pesar de su juventud han venido para quedarse (espero que para siempre). Hoy han hecho un hueco en su agenda y nos desgranan un poco más sobre este mundo tan apasionante como es el de la cerveza artesana. No solo de vino vive el hombre / mujer.

Empezad hablándonos  un poco de vosotros.

Somos cuatro socios, amigos desde hace muchos años, que siempre habíamos hablado de montar algo algún día.  Y como nuestros comienzos te los voy a contar en una pregunta posterior, te cuento lo que estamos haciendo ahora mismo, Carlos está haciendo la contabilidad, Nuria está contestando correos de clientes, Sergio estará por algún punto de Galicia (tiene otro trabajo) y yo, Raúl, estoy contestando estas preguntas.

El brebaje que preparáis con mimo ¿nos acerca a los cielos al mismo tiempo que exclamamos ¡Santo Cristo!?

Por supuesto, nos cuentan que provoca tal éxtasis que incluso ha habido algún caso de levitación, como Santa Teresa.

Vuestra idea ¿de dónde surgió?

Pues por dos puntos, por un lado Nuria y yo, más o menos de casualidad, interesándonos por la historia de Cervezas San Martín, antigua cervecera Ourensana, conocimos el movimiento Craft que se estaba desarrollando en EEUU desde los años setenta y vimos que en la península había entrado por Cataluña hacía algún tiempo, en forma de cerveza artesana. Comenzamos a recopilar información a través de Internet y nos compramos varios libros y manuales en Amazon. Meses después, cuando aún no le habíamos contado nada a los otros dos, un día apareció Carlos diciendo que había estado en una cena con amigos, y que todos hablaban de hacer vino, entonces que había decidido que el iba a hacer cerveza, por llevar la contraria básicamente, Nuria y yo nos miramos y le dijimos “vas a flipar”. Le contamos toda la historia a Sergio, preparamos un galpón en casa de su abuela y nos pusimos a fabricar “cerveza” como locos con la idea de algún día montar una fábrica. Cuatro años después, en marzo de 2014 salimos al mercado.

Una pregunta para futuros “emprendedores”. ¿Cómo fueron vuestros comienzos?

¡Si aún estamos viviendo los comienzos! Pero puedo dar un único consejo, al empezar un negocio, todas tus expectativas temporales, multiplícalas por dos, como mínimo, o por tres, es decir, este permiso tarda quince días…. van a ser treinta mínimo, este fermentador llega en un mes…. dos o tres por lo menos, el fontanero viene mañana…… ¿la semana que viene?

Recientemente se ha celebrado el Artbeerfest en el que participasteis. ¿Cómo lo valoráis?

Esta es la tercera edición a la que asistimos del Artbeerfest de Caminha, en el tema organizativo, han ido puliendo y mejorando algunos detalles, pero desde el principio ha sido un festival perfectamente organizado, en situación y ambientación tanto lumínica como musical es de lo mejor de la península. En el tema cervecero, ha ido evolucionando de un festival más localista a un festival más internacional y con cervezas de más calidad. Al principio había un público más “normal”, turistas que estaban en Caminha y pasaban por allí, ahora cada vez hay más gente que viene específicamente por el festival, este año hemos notado mucha diferencia en ese aspecto.
En comparación con Galicia o con otras zonas más allá de nuestras fronteras, ¿Portugal nos saca una sana ventaja?

No, al revés, en cultura cervecera en general,  hasta hace un par de años Portugal iba bastante por detrás, ahora se han puesto las pilas y se están acercando, en parte gracias a Artbeerfest.

No me canso de escuchar que la cerveza artesana es cara en comparación a la Cruz Campo u otras bebidas refrescantes (ironía), ¿qué opináis?

Claro que es más cara, pero ha habido toda la vida vinos por menos de un euro y otros de miles, y eso que en la cerveza no hay tanta diferencia. La elección la tiene el consumidor, si quiere gastar un poco más y cambiar la cantidad por la calidad o no, nosotros intentamos hacer cerveza para que les merezca la pena hacerlo.

Para terminar, cuando visitas una tienda especializada de artesanas me encuentro como en el Ikea, perdido ante tanta variedad. ¿Existe un exceso de “innovación” o es que en mi caso soy todavía un ignorante de este mundo? (podéis insultarme amablemente ;)).

Está claro que en un mundo de tanta variedad, no puedes empezar a interesarte en el y conocer todas las marcas y estilos, es más, habrá muchos de ellos que de primeras no te van a gustar, pero tienes que pensar que hay otro público que lleva  años bebiendo cerveza y le gusta variar y conocer cosas nuevas. Lo mejor al empezar es preguntar al encargado de la tienda, que seguro que estará encantado de ayudarte a dar tus primeros pasos y guiarte.

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