Un West Side Story negro en el Bronx; “The Get Down”

Un West Side Story negro en el Bronx; “The Get Down”

, 27 de agosto de 2016

El mejor piloto que he visto en los últimos años, para una serie que lo va a romper. Si no hubieran caído en el cliché del tiroteo a cámara lenta con ópera italiana de fondo hubiera recibido el 10 del jurado.

No es exactamente un musical, ni mucho menos un documental; es una fantasía romántica de cabaret que gira en torno a un momento histórico en el que nace la cultura hip hop. Una hipérbole de la variada y colorista fauna que habitaba el Bronx a finales de los años 70 edulcorada con chupachups, luces de colores que rebotan en la bola de espejo y una puesta de escena digna de las mejores producciones de Hollywood.

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En “The Get Down” viviremos la transición a través de un grupo de chavales autodenominados “Fantastic 4 +1” (en homenaje al grupo “The Funky 4+1”, primera banda de hip hop que firma un contrato discográfico) que encontrarán durante el desarrollo de la serie nuevas maneras de expresarse, no sólo a través de la música (graffitis, vestuario, danza…) para desarrollar un estilo de vida completamente diferente al ambiente setentero disco que reina en aquel momento en Estados Unidos.

Bajo la perspectiva de Ezequiel Figero (Justice Smith) viviremos un viaje hedonista a la crudeza social del Bronx a través de sus letras y poesías y de cómo éstas van tomando forma para servir como fuente de inspiración a artistas como Shaolin Fantastic (un BBoy que aprende a pinchar, que se mueve como Bruce Lee y que lleva unas Puma rojas relucientes; un personaje delirante y mítico) o a Mylene Cruz (su amor platónico y la que se convertirá en gran Diva del disco).
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Y digo hedonista porque el rigor histórico y la crudeza visual pasan a un segundo plano en esta producción, que desde el primer minuto nos inunda con grandes escenas de baile, romances imposibles, letras que nos hacen llorar, bandas callejeras al estilo “The Warriors”, perfectos Graffitis sobre el metro, discotecas que recuerdan al Moulin Rouge de la película de Luhrmann (no en vano es el director de esta serie, y se nota). Los números musicales lucen espectaculares en toda la serie, sin abusos, bien distribuidos y separados entre sí, creando ambientes oníricos que nos trasladan a clásicos como “Fiebre del Sábado Noche” o “Hairspray” pero sin abandonar el pseudo-documental como tónica en una serie que nos sitúa en base a los acontecimientos en noches históricas de los 70 como el apagón de Nueva York del 77 o la gran ola de calor, en base a una espléndida fusión de imágenes de archivo con ambientación ficticia. La grandeza del montaje es la de no percibir la diferencia pese al gran salto de calidad de captación de las escenas actuales.
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Una serie que atrapará al gran público, en la que se mostrará el nacimiento del Get Down (lo que viene siendo la base para el hip hop en los próximos años; ved la serie, ahí se explica de maravilla) con un piloto sublime, barroco, vibrante, lleno de emoción y de personajes peculiares que inundará de sensaciones nuestro salón y obligará a mover la cabeza y los pies a más de uno.

Una vez superados los fuegos artificiales del primer episodio se nota un bajón en la calidad fotográfica y el montaje, pero la llama sigue viva y, pese a su falta de rigor histórico, no deja de ser altamente disfrutable y muy distinto a lo que nos suelen ofrecer. Como fan de los musicales, de la música disco y de la cultura hip hop lo he pasado como un enano dejándome llevar por la nueva fantasía de Luhrmann.
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Un Comentariospor ahora:

  1. Rebeca Rebeca dice:

    Que buena es esa serie,os la recomiendo.

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