Luís Emilio Batallan, Sabina, Serrat, Milanés…Reunión de Leyenda

Luís Emilio Batallan, Sabina, Serrat, Milanés…Reunión de Leyenda

, 12 de septiembre de 2016

El nuevo disco de Luis Emilio Batallán viene cargado de “Celebrities” ¿Cumplirá las expectativas que generan tales nombres? ¿Vivirá nuestro Luis Emilio una nueva primavera? La respuesta tras el salto.

Hoy soñé que me encontraba a Sabina junto a Pablo Milanés. ¿Pero que hacen estos monstruos dentro de mi sueño? Nada, se les ve tranquilos bebiendo Bourbon y café mientras esperan por un tercero. Les pregunto por él. Serrat. Bueno, estoy en gracia. Compartir velada con estos artistas tiene que ser toda una experiencia. La de anécdotas que tendrán. Como para escribir un libro. Llaman a una puerta imaginaria. Se abre. ¡Hombre, Luís!

¿Qué hacen juntos Pablo Milanés, Sabina, Serrat y Luís Batallán?

Pues un disco, así como te lo digo. Imaginad lo complicado que debe ser reunir a estos artistas, tan difícil como ver auroras boreales desde el Gaiás, bueno, demasiada piedra.

El artífice de tal fenómeno no es otro que el alter ego de Tim Buckley en Galicia (parecidos razonables, echadle un ojo a alguna foto), Luís Batallan, aquel que en los años 70 vendió cerca de 500 mil copias de su disco Aí ven o maio, el primer y único superventas en nuestra lengua. Otra anécdota fue la de musicalizar un poema de Álvaro Cunqueiro sin su permiso. Xoel Lopez emuló a Luís con su versión de “Quen puidera namorala”. Este se mosqueó un poco para reconocer posteriormente en una entrevista, que había sido una maravilla escucharlo.

Esta extraña conjunción de amigos podría equiparase a un eclipse. Quienes disfruten de este disco tendrán ante sí una joya por la relevancia de sus protagonistas, del magnetismo que desprenden esos 14 pedacitos del Caribe que contiene 70 y 29 (Universal), el nuevo álbum de Luís Batallán. Dos años después de Había que chegar (2014) vuelve a la carretera con un trabajo que sigue la estela de su antecesor marcado por lo latino, por el caribe pero dejando protagonismo al jazz o al blues.

Porque en Galicia no todo es pachanga, folk, pulpo, fiestas populares, rock, pop y mil cosas más. En Galicia nos gusta bailar, nos gusta el sonido de las gaviotas no solo en las Cies sino en el Malecón de La habana, también nos gusta el sabor del mar vertido sobre sus productos y Luís Batallan nos trae todo esto en 70 y 29.

El disco abre con el tema que da le da nombre, 70 y 29. Ritmos clásicos latinos que nos invitan a levantarnos de nuestros sofás y bailar para quien sepa o al menos sostener la copa en la mano con estoicismo radical. Park Avenue comienza con un saxofón tejiendo una melodía que nos retrae en el tiempo a un amor olvidado tras un último beso en el parque. Pablo Milanés deja su impronta solo como un maestro podría hacer. Si flexionamos un poco nuestro oído musical este tema podría llegar a ser considerado pop.

Contra J.G.B es otro tema donde participa otro ilustre. Sabina. Cambiamos de tercio. Se nota el duelo amistoso entre las voces. Ritmo más vivo donde la historia cobra protagonismo sobre el apartado “baile”.

Feliz Aniversario comienza con una pieza de piano que nos vuelve a recoger hacia el interior  de nuestros mundos particulares. Este trance se ve roto con Serrat. Quienes quieran reguetón tendrán que esperar. Vamos calentando el alma, humedeciendo el corazón.

Si quieres es otro tema de ritmo lento, otra balada que canta al amor, a la esperanza depositada en las manos de otro / a. Porque esa es la nota dominante en este trabajo de Luís, el amor y desamor pero cantado no desde la rabia ni el rencor sino de la elegancia de quien lleva muchos años en este negocio llamado vida. La perspectiva te da la sabiduría suficiente como para emplear tus energías en las verdaderas batallas, las que puedes ganar.

Tras la pausa del tema anterior saltamos de nuestro estado de levitación con Fuiste buena conmigo. Vamos a danzar. Percusión, ritmos cercanos al reggae y vientos que hacen de coros la puntilla a esbozar la sonrisa mientras sacudes los temores a golpe de cadera. Porque la vida puede ser buena contigo si le dejas un poco de espacio.

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No os emocionéis. Linda niña de ojos negros, con videoclip incluido nos vuelve a recordar la cara amarga del amor. Sexo, mentiras y amores fingidos es un tema eterno para la composición. De la Havana vino un barco nos trae la morriña, la melancolía y  el recuerdo cargados de dulzura porque repito, no busquéis la retranca, la ironía y el despecho de Sabina en Luís, me lo imagino en un hangar de un aeródromo en blanco y negro acompañado de Sam ( Samsagaz no, el otro).

Dejo atrás temas como Albada o Hacer lo de siempre porque continúan con esa línea clásica de baladas, no por eso digo que no gusten sino que prefiero avanzar hacia temas que rompan con la norma. Fue otra época lo hace con ese principio de violines que nos lleva a los años 20, al cine mudo para dar paso a una preciosa melodía en la que colabora Roberto Hernández. Una canción mayúscula que recupera la tradición del bolero con maestría.

Que deleite nos lleva al reguetón. Venga, no digo más. A la pista pero cuidado con el seguro médico que andan que saltan. Poe marca un ritmo danzarín introduciendo base electrónica, para mí tema prescindible,  para terminar el disco con Reina de la noche que sí marca un punto de calidad con respecto a la anterior en cuanto a intenciones y formas. Aunque siga con presencia electrónica se nota que es un tema más completo aunque en el conjunto del disco suponen un punto y aparte. Tal vez Luís nos marca el siguiente  paso en su largo camino musical.

Los amantes de las baladas clásicas y elegantes tienen en este disco una buena banda sonora para este frío que se nos acerca.

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